Fundamentos

Nuestro proyecto de pastoral se fundamenta en una concepción antropológica cristiana, con una consistente y particular manera de mirar el mundo y de situarse ante él. Está basado en la iniciativa incesante del amor que el Padre nos tiene y en su llamado constante a la Santidad. Nosotros respondemos con nuestro trabajo diario y con nuestra búsqueda de Dios en la oración y el Amor, a través de todo lo que nos rodea y con un gran objetivo: “Desarrollar en los niños sus capacidades intelectuales, afectivas y físicas, sustentadas en valores espirituales, éticos y cívicos, que le permitan dar una dirección y un sentido a su vida, participando activamente en la construcción de una sociedad más libre, justa y fraterna, tomando en cuenta que en este caminar cada niño es diferente”.

Es importante que ellos se den cuenta de que el mundo y todo lo creado proceden de Dios y que también nosotros hemos sido hechos por Él, para continuar esa obra creadora, llevarla a buen término y lograr la plenitud humana. Así, en un trabajo en conjunto lograremos entender que nuestra vida es para servir y dar gloria a Dios, y el mundo es nuestro campo de acción.

Con un profundo esfuerzo aprenderemos a respetar nuestro entorno, la naturaleza y a nosotros mismos. Aprenderemos a amarnos y a aceptarnos como Dios nos creó, contribuyendo así paso a paso, grano a grano, en la construcción de una cultura cada vez más humana y humanizante.

Sabremos que podemos llegar a ser un instrumento en las manos de Dios, que nos guiará para realizar confiados la misión de hacer avanzar su reino en la tierra, en verdad y humildad:
-    Reconociendo nuestras debilidades y nuestras fortalezas.
-    Actuando coherentemente entre lo que se dice y lo que se hace.
-    Teniendo rectitud de intención.
-    Siendo consecuente con lo que decimos.
-    Diciendo la verdad al otro, con delicadeza para hacerle crecer.
-    Reconociendo la verdad del otro, sin prepotencia ni complejos.
-    Viviendo con sencillez y naturalidad.
-    Con Actitud de desprendimiento.
-    Alegrándose del éxito de los demás y preocupándose por el sufrimiento ajeno.
-    Aceptando que no siempre seremos poseedores de la verdad absoluta.